lunes, 15 de abril de 2013

Historias de carretera

Y estábamos listos para empezar el viaje, rumbo a lo desconocido, llevando el cargamento de cosas hermosas... 45 litros de belleza, brillante luz y artefactos circenses. Ya eran las 16.30 pm, habíamos fumado Jack Herrer con 3 meses de curado, ese humo era denso, era como algodón de azúcar, con toques de anís y jazmín  era hermoso y estaba deliciosamente conservado en un frasco de miel. La fumada en ese momento era considerable, pero el maldito miedo de montar en ese demonio rojo, amigo del suicidio y carente de todo tipo de vergüenza, al que llaman "auto", eso señores, eso si que era jodidamente considerable. 
En ese momento eramos tres personas, el ignoto Nº1 que conducía, el ignoto Nº2 nos abasteció de yerba y yo. Pero íbamos a por el ignoto Nº4, gran eminencia de la ingieneria mecánica  Subimos a buscarle, estaba duchado y fresco, con su mochila lista para emprender el viaje, con ambiguo retorno.
Emprendemos el viaje, callejeando antes de entrar a la arteria principal de la ciudad para así coger la carretera rumbo a nuestro destino. El auto se para en medio de la calle, arranca con tirones endemoniados y golpes casi obscenos   Por suerte, el Dios del yonki es grande y en 15 minutos estábamos en la carretera, sanos y salvos, con el auto semifuncional y seminormal, con hambre y con sed. Pasamos a una gasolinera con autoservicio, echamos gasolina y compramos un "cocavi" del fumao para el viaje, dicese: papas fritas, más papas fritas, más papas fritas, malvas con chocolate, 4 brownies, 1 litro de cocacola y 1 litro de jugo de damasco. ¡Listoco! Podríamos llegar de forma perfecta a lo desconocido, pero las ganas de fumarnos un cuete eran desmesuradas, lamentablemente a nuestro lado estaba estacionada una camioneta de los "pacos" y nos cagamos un poquito de miedo, así que movemos el auto(si se puede llamarle así) un poco más allá a la zona de descanso donde la imagen era la siguiente: Un montón de camiones, tirados en un peladero y un auto rojo cascarriento con 4 yonkis dentro y mucho equipaje. Nos damos cuenta de que seriamos presa fácil de fumar ahí, así que ignoto Nº1, conductor excéntrico, enciende el motor y ya pasamos a ser los reyes de la carretera; Nº2 se dispone a liar y encendemos el flai; se escucha desde la parte trasera: "Eh! tsh! vamos a 3 tiros cada uno eh, no se pasen de listos".. Nos disponemos a fumar, fumar y fumar, la cantidad de humo denso que había en ese auto lo convertía en un submarino total. 
Íbamos a 120km, el water con ruedas parecía un ferrari en ese momento.. pero Nº1 dice: " Control de carabineros a 2km!!" yo digo: ¡DIANTRES! Abran las ventanas weon!. Las abrimos, las 4, se apaga el caño y perdemos todos nuestros humos, ¿para qué? para pasar por fuera de una caseta de policía  Todo nuestro submarino a la mierda por nada, joder. Seguimos fumando, nos hacemos otro entre risas, silencios graciosos, 3 tipos de papas fritas y " the burial-benny page", todo iba maravillosamente bien. Pero en un segundo, se enciende la luz de "STOP"con un cartel rojo. Nº4 dice: NOOO!detente Nº1, estacionate aquí. Nº1 se descontrola, pasa enfermamente los cambios, pone freno y acelera, mete segunda, tercera y primera a la vez. El auto suena como si fuese a reventar, como con ira. Logramos estacionarnos cerca de la berma, respiramos y fumamos. Pasan unos minutos. Nº4 dice: El auto ya ha descansado. Nº1 lo enciende, da varios tirones, le cuesta arrancar, a nuestro lado izquierdo pasan rápidos y enormes camiones a centímetros de nuestro lamborginni. Nº2 dice: ya relajemonos, pasamos el segundo peaje, estamos a unos 45 minutos de nuestro destino, vamos a llegar. El auto enciende, va bien, tranquilo, de forma lineal. Pero empieza a salir humo negro del capo y se para con esa maldita luz roja que dice "STOP" en medio del carril de en medio  en una cuesta enferma. Con muchos autos a nuestro lado. Nº4 dice: Por la reconchademimadre, 1 weon, por las rechuchas; se baja del auto, nos bajamos todos y vamos a empujarlo(las puertas de atrás solo se abren con un alicate), para poder estacionarlo en un lugar semi-seguro. 
Logramos dejarlo a unos pocos centímetros de la carretera, es cada vez más oscuro, los camiones pasan velozmente a nuestro lado, nos tocan la bocina. La noche es brutalmente maravillosa, las estrellas son muchas y muy enormes, su brillo me deslumbra. Si nos quedamos ahí, el auto se enfriará y podremos movernos. Intentamos encenderlo, suena feo como a reventar y se apaga, una y otra vez lo mismo. Nº4 dice: "Mejor vamos a fumarnos uno a la montaña en la mística  ( la mística fue, quedarnos parados a 2 metros del auto, como weones cagados de frío, así que decidimos volver a entrar ).
Nº4 dice: se está acabando la bateria. Nº1 sigue haciéndolo encender. Pero nada, todo es un fracaso; se acaba del todo la batería, ya no hay ni intermitentes y no tenemos triángulos para señalar que estamos en pana. 
Es cada vez más oscuro, los camiones van cada vez más rápido. Nº4 saca una linterna radio, la usamos para señalar que estamos ahí, tirados en medio de la nada, en una cuesta donde al parecer solo pasan camiones. La radio de la linterna empieza a poner soda stereo. Decidimos llamar a nuestro salvador: El ignoto Nº5 o ELZORRO. Le explicamos la situación y dice venir en nuestro rescate.
Me dan ganas de mear, cojo la linterna y voy a buscar un lugar, de camino un enorme camioneta blanca con luces de colores se acerca a mi. "AMBULANCIA". wtf?! por qué una ambulancia, voy junto a mis 3 compañeros de viaje, se acerca y nos pregunta que nos pasó. Le explicamos la situación y llaman a una grúa (completamente gratis). Se marchan, pero a los 10 minutos llegan la Policía  (La situación era la siguiente, 4 yonkis, con caras de superfumados, un frasco con JackHerrer venenosa y 45 kilos de cosas hermosas) se bajan Nº 2 y Nº4 explican la situación, todo va bien, pero se baja Nº1, desesperada y hablando cosas incoherentes, la policía la mira raro, los mira raros a todos, pero se van a su auto con sus luces de colores para que la grúa pueda vernos. 
Por fin llega la grúa, 2 y 4 se van en el auto, 1 y yo nos vamos con el señor de la grúa, la situación era Tarantinezca, el conductor escuchaba country mexicano muy raro, y nos lleva por unos caminos no pavimentados muy extraños. Nos deja en un retén de policías  ELZORRO no sabe donde estamos, lo llamamos y no contesta, volvemos a intentarlo pero aun no contesta. Nº1 y yo vamos al retén y le pedimos el móvil a un carabinero, nos lo presta, nos comunicamos con ELZORRO y entiende las coordenadas  Vamos a sentarnos en el demonio rojo, Nº2 y yo nos quedamos dormidos, hasta que nos despierta la luz de ELZORRO en nuestra ayuda. 
Por fin, después de todo, llegamos enteros y super fumados a nuestro destino.
Por suerte, esto; le sucedió al amigo del amigo, de un amigo de mi amigo. 












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